miércoles, 18 de marzo de 2020

04 - UNA TECNOLOGÍA DE LA FELICIDAD


En este capítulo muestro un mapa de los cimientos de la realidad del ser humanos respecto a la felicidad. 

El tener un idea de cómo son los cimientos no significa que luego la casa que construyas encima te salga más acogedora, o moderna, o adaptada a las necesidades de los niños o las personas mayores; solo significa que posiblemente no se va a derrumbar a la primera de cambio, con el primer aguacero o viento fuerte. 




La felicidad consiste en experimentar una serie de sensaciones relacionadas con el placer o la tranquilidad.


Se siente placer o tranquilidad cuando se resuelven problemas, se evitan o se escapa de ellos.



Las respuestas fisiológicas automáticas de los seres humanos al estrés que causan los problemas son de tres tipos: enfrentamiento, escape, evitación.

El enfrentamiento trata de dar una solución al problema o luchar contra él.

El escape trata de huir del problema.

La evitación trata de que el problema no te afecte o no se dé cuenta de ti.

El enfrentamiento y el escape son activos, el primero va hacia el obstáculo y el escape trata de alejarse del obstáculo. La evitación suele ser pasiva, busca camuflarse para no ser percibido por él problema.


Los problemas pueden ser ambientales pero también mentales, -abstractos-.



Una situación de estrés produce la activación del sistema nervioso simpático, preparando el cuerpo para la lucha o la huida. Una vez pasado el peligro, el sistema nervioso parasimpático devolverá el cuerpo a una situación de relajación.

En el caso de la evitación el cuerpo puede quedar en estado de congelación, pasivo, aletargado, imitando a una hibernación o a la muerte.

Es un tipo de respuesta fisiológica común a los vertebrados y otros organismos que disponen de sistema nervioso.

En el caso de los humanos, la existencia de una corteza cerebral, que nos permite el pensamiento abstracto, hace que tengamos más variedad de respuestas ante los problemas, que implican el razonamiento complejo; no estamos limitados a estas reacciones meramente fisiológicas.



Filogenética

Podemos echar una mirada hacia atrás en la escala filogenética para entender la relación entre los problemas ambientales y las reacciones posibles.

Lo que diferencia la materia inanimada de los seres vivos es el intercambio activo de sustancias.



No sé definir lo que es la vida pero sí puedo describirla.

Un ser vivo intercambia sustancias con el medio ambiente. Toma del exterior, procesa y usa de maneras diversas los elementos incorporados, y se deshace aquello que le sobra o molesta.
La palabra «espíritu» –«pneuma»– de la filosofía griega expresa muy bien la idea: una unidad viva, aunque pueda ser compleja, que toma del exterior –aire–, lo procesa, y lo expulsa transformado.

Existen objetos que incorporan sustancias a su estructura y también pierden, según leyes químicas y físicas. No puedo establecer un límite entre los seres vivos y los objetos materiales. Pero no es el objeto de mi estudio ni necesito solucionarlo; me basta con la descripción de lo que es un ser vivo: un organismo que intercambia sustancias y energía con el medio ambiente.

Los seres vivos incorporan sustancias del exterior que algunos utilizan para realizar diversos trabajos, entre ellos crear una estructura interna propia y disponer de energía. El medio ambiente en que están es el agua, el aire y la tierra. El medio condiciona las posibilidades de desarrollo y cambio de los organismos.

El agua en los mares en el planeta tierra está sujeta a movimiento que permite que los materiales se desplacen y puedan llegar a los organismos que viven en ella. Ese movimiento mueve las sustancias y también puede mover a los organismos.  

Los cambios estructurales de los organismos pueden crear mecanismos propios de desplazamiento, que les facilitan desplazarse con independencia del movimiento natural del medio, lo que le permite mayor eficiencia en la búsqueda de los materiales que necesita.

Los órganos y mecanismos de movimiento son una forma de solucionar problemas de supervivencia, pues facilita el desplazamiento de manera activa y la búsqueda de sustancias que necesite.

La búsqueda de sustancias aumenta las posibilidades de supervivencia. Los materiales pueden estar en el medio, pero también los pueden tener otros organismos vivos. Los organismos vivos capaces de moverse pueden encontrar e incorporar materiales en el medio o incluso hacerse con los de otros organismos que no pueden desplazarse autónomamente, o tener mejores cualidades motoras. 

El movimiento autónomo es una característica de los seres vivos que cambia por completo la relación entre ellos. En un grupo de seres vivos, los dotados de movilidad pueden tener ventajas supervivientes respecto a los que no pueden desplazarse.



Entre los seres vivos que son capaces de moverse autónomamente, aparecen otras características diferenciales: la agresividad, la capacidad de ataque, y la capacidad de defensa o escape por velocidad de desplazamiento.

A este nivel filogenético ya operan las tres formas reactivas a los problemas: el enfrentamiento –cualquier forma que pueda tomar– de un problema, el escape del problema, huir de él, o la evitación

La adaptación del ser vivo para la evitación tiene que ver con el camuflaje o alejamiento perceptivo: se evita si no se es percibido por el depredador o el problema; si no se es visto, si no se es oído, si no es percibido mediante el tacto o el olfato o el gusto, o cualquier otro medio que tenga que ver con la percepción.



Las formas de reaccionar ante los problemas ambientales de los seres humanos son más intrincadas, pues incluyen el uso del pensamiento racional, capaz de analizar las situaciones y buscar respuestas complejas; pero las respuestas se pueden agrupar en: (1) reacciones que enfrentan el problema: tratan de encontrar una solución para él; (2) de escape y evitación, haciendo todo lo posible por evitar tener que ser afectado o alcanzado por la situación problemática. 

La tecnología de la felicidad, es decir, las estrategias para conseguir ser feliz, tienen que girar necesariamente en esos dos ejes: buscar solucionar problemas y escapar de ellos, mediante el escape puro o también mediante la evitación.



No hay ninguna estrategia "ganadora" a priori. Solucionar problemas del ambiente o de cualquier otro tipo da ventajas supervivientes. Pero nada asegura que el enfrentar un problema garantice el éxito; y el fracaso se paga con dolor e incluso con la vida. Por otro lado no afrontar problemas puede ser una estrategia válida para la supervivencia y está ligada directamente con la tranquilidad y el ahorro energético. Pero puede suponer que no enfrentar o solucionar un problema acabe con el ser vivo.


He señalado la coherencia de los caminos que tienen que ver con la felicidad y el desarrollo evolutivo de los seres vivos. No he introducido, de manera consciente, complicaciones necesarias para una comprensión más global de la realidad, como es que los seres se organizan en grupos de los que pueden ser dependientes para su supervivencia, tal es el caso de los seres humanos, y en tal caso las supervivencia del grupo y su "felicidad" va a tener que introducirse en la estrategia felicitaria del individuo componente. Pero eso lo dejo para otro capítulo.

Establecidos los caminos, dos, de la felicidad no he enfrentado tampoco formas de explorar las posibilidades que ofrecen, ni tampoco medios de transporte para recorrerlos. Queda pendiente. 





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